
1. Y mis dedos atenazaron dulcemente su cuello.-No quiero asesinarte-le advertí-. Sólo quiero recordar…
(Gonzalo Suárez. El asesino triste)
2. Lo maté sin darme cuenta. No creo que fuera la primera vez.
(Max Aub. Crímenes ejemplares)
Cámara de escritura para desocupados
No hay comentarios:
Publicar un comentario